Otra vez... mierda!
Es tan frustrante... aún más que cuando bajas a la cocina, que está tres pisos más abajo que tu habitación, dispuesto a coger algo y nada más pisar el último escalón de la última planta ya no sabes lo que querías coger.
Es como si un enano, cabrón, todo sea dicho, que vive en nuestro cerebro y se encarga de manejar nuestros pensamientos decidiera chincharte... que por qué?, pues porque es un enano cabrón, no hay otra explicación.
Pues no sé si es un enano o no, ni sé si a lo que me refiero exactamente es a mis viajes frustrados a la cocina o a mis viajes frustrados en general... Supongo que es una forma de somatizar como otra cualquiera. Hay a quien le da ansiedad y a mi me da... ésto.
Llámalo "X"